La Impresionante fortaleza de Agurain que aseguraba las tierras de la Llanada Alavesa

fortaleza-agurain2

Murallas de Agurain en el Paseo de las Monjas

En una colina que domina la Llanada Alavesa se encuentra la vieja villa de Agurain – Salvatierra, un lugar de paso estratégico repleto de edificios medievales. Es una localidad que está situada entre tres parques naturales que permiten practicar el senderismo durante casi todo el año.

Entre los pueblos medievales alaveses, Agurain es uno de los que mejor conserva la textura y los rasgos propios de la arquitectura defensiva de la época con sus murallas que rodean todo el casco antiguo de la Villa.

Torreones cilíndricos y cuadrados, paños de muralla de 1,50 metros de espesor y hasta 12 metros de altura, matacanes, saeteras, pasos de ronda, palacios y arcos sobre puertas que sirvieron de fortaleza frente a las arremetidas castellanas.

fortaleza-agurain3

En algunos puntos se echan de menos las almenas, pero es que esos muros se convirtieron un día en paredes de nuevas casas adosadas a ella. Ventanas y balcones perforan el viejo muro de mampostería con cierta armonía, gracias a varios trabajos de rehabilitación de la sociedad foral Arabarri. El sabor del medievo se disfruta al caminar por sus calles estrechas, sus olbeas o calles porticadas.

Hay rincones inverosímiles adaptados a la colina en la que fue emplazada siguiendo un urbanismo planificado. A veces ocurre como en el cantón junto a la iglesia que el sol no asoma nunca y el verdín de la humedad da una extraña pátina verde a las murallas. Otras veces, la creación de un frontón sobre el muro de esta misma muralla este hace que los jugadores lancen las pelotas contra ventanas cerradas con cristales gruesos. Un pequeño laberinto de callejas y plazuelas dignas de un paseo por la Edad Media.

fortaleza-agurain4

Muralla de la Iglesia de San Juan de Agurain

Murallas de Agurain

Es posible que la vieja Agurain, citada en el año 1.025 como Hagurahin, recibiera primero un fuero navarro, como creía Julio Caro Baroja. Sea esto así o no, lo cierto es que el rey castellano Alfonso X el Sabio, le dio carta –puebla en el año 1.256, documento en el que le da el nombre de Salvatierra; propagandístico, por decirlo de algún modo– piénsese en otros parecidos como Segura, Villafranca y un largo etcétera – para afianzar el poder real contra la nobleza díscola. Añadamos que nuestra villa tiene un tercer nombre: Salbaterra empleado por los euskaldunes de Urbia y Zegama.

Agurain – Salvatierra presenta el trazado típico de las villas camino, con tres calles porticadas, dos iglesias como baluartes y un conjunto en el que destacan varios palacios y casas solariegas con escudos.

fortaleza-agurain5

Rodeada por una muralla en casi todo su perímetro de cerca de dos kilómetros fue paso obligado de peregrinos y arrieros que traían desde Castilla, Aragón y Valencia sus mercancías o desde La Rioja y Navarra su vinos hacia los puertos de Donostia y del Cantábrico y desde la costa el pescado a través del Puerto de San Adrián. Y el contrabando jugaba también su papel, aunque la vigilancia era grande. Por eso Alfred Jouvin dejó escrito en su libro “Viajeros de Europa” (1672) “Si habéis de creerme, no paséis dentro de las murallas de Salvatierra porque en esta pequeña villa residen los aduaneros que registran todo”.

Las murallas de Agurain aparecen mencionadas una y otra vez en la documentación de la Villa. El rey Alfonso X el Sabio eximió a sus habitantes del portazgo “para que se pueble mejor, mantengan y cerquen la villa”.

fortaleza-agurain6

La concesión de éste Privilegio por parte del rey tuvo dos consecuencias inmediatas sobre la recién fundada Villa, que marcaría sus rasgos definitorios, todavía presentes en la actual Agurain. La celebración del mercado semanal de los martes y la construcción de las murallas, que todavía hoy marcan los límites entre los urbano, es decir intramuros y lo rural, las eras y barrios que rodean el Casco Medieval.

Según la tradición oral, las murallas fueron construidas por los moros; esto es posible, ya que fueron realizadas por la Corona de Castilla que a menudo usaba mano de obra musulmana, lo que es seguro es que erigieron en piedra desde un principio y que se prolongó durante todo el siglo XIII, como demuestra un Privilegio de Sancho IV en el año 1286 por el que se dispensaba a Salvatierra de un impuesto que pagaba a la Corona para que pudieran concluirse.

En el año 1.290 se habla de un foso lleno de agua que, con toda probabilidad, rodeaba parte del recinto amurallado. Sabemos, además, que a intervalos más o menos regulares existían unos torreones de defensa y un paso de ronda de unos dos metros de ancho en la misma muralla, del que actualmente sólo se conservan los tramos de las Iglesias de San Juan y Santa María.

fortaleza-agurain7

Se podía acceder a la Villa por siete puertas, las conservadas hoy, de las cuales dos tenían elementos defensivos de mayor entidad. No hay que olvidar, por otro lado, que las dos hermosas Iglesias son construcciones con un marcado carácter de fortaleza. Alzada sobre una colina, su posición estratégica le valió más de un quebranto.

Entre los muchos males que ha padecido Agurain no hay que olvidar el terrible incendio que aconteció el mes de Agosto del año 1.564. Muchas de las piedras caídas fueron utilizadas por los vecinos para levantar las viviendas, lo que obligó a las autoridades municipales a dictar severas normas.

Las guerras de los comuneros en 1.520 contra el Conde de Salvatierra, el Señor de Ayala, la invasión francesa (1.808 – 1.813), contribuyeron más aún al deterioro de las murallas. Hay que recordar, sobre todo, que los carlistas se llevaron más de diez mil carros de sillería para fortificar el cercano castillo de Guevara en el año 1.833. La piedra se quitó particularmente del barrio de San Jorge, en la actualidad la parte más deteriorada.

Pero el siglo XX tampoco ha sido propicio para las murallas. Se han construido viviendas con grave deterioro de la parte amurallada, se han rebajado éstas para mejorar las vistas en el Convento de las Clarisas, se han abierto ventanas, etc., una serie de calamidades que hemos heredado.

fortaleza-agurain8

Las siete puertas

Siete puertas comunicaban la villa con los barrios extramuros. Dos eran grandes e importantes, la de Santa María al Norte y la del Portal del Rey al Sur. Las cinco restantes eran más pequeñas y se encontraban en el flanco oriental y occidental de la Villa.

En el lado oriental se encuentra el Portal de la Madura, la Puerta de la Carnicería o “Portalico” y el Portal de Arramel o Portal “Chiquito” que es el único que se conserva con sus cubos y que era el que servía de entrada al barrio judio. Para hacernos una idea, podemos acercarnos al Barrio de Arramel “Urdai Gutxi” ó Poco Tocino entrada a la judería. Sabemos que en el año 1.713 se obligó a levantar el cubo del Portal Chiquito y parte de la muralla hasta una altura de más de metros.

En el lado occidental, la puerta de Ula o del Rosario y la de San Sebastián ó Andraiturri. Todas las puertas han permanecido en su lugar hasta épocas muy recientes y se suprimieron al mismo tiempo que los arbitrios municipales.

fortaleza-agurain9

fortaleza-agurain10

Un comentario en “La Impresionante fortaleza de Agurain que aseguraba las tierras de la Llanada Alavesa

  1. y que, por tanto, aseguraba ser el paso obligado entre la cabecera del Tajo y la zona meridional de la Alcarria, asi como ser la puerta de entrada al acceso desde el noreste hasta Toledo.

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
A %d blogueros les gusta esto: